Tuesday, November 07, 2006

Noviembre


Ya jamás quemará el sol
en mis manos enredadas
por cien mil rizos dorados.
Solo quedan las lágrimas
derrochadas en la orilla,
entre la noche y las sombras
de tu luna en mis pupilas.
Y por supuesto, las rimas,
húmedas en mis mejillas,
que deambulan perdidas
como tejido en el viento.
Y vuelvo a escuchar el eco
que me atrae a tu destino.
Trémula voz ya vencida
abandonada en el puerto
susurra en el firmamento
por los restos de los días.

1 comment:

Cecilia Azul Cielo said...

Oh...pasaba por aqui,
a yo le gusta la poesia, pero la verdad es que mas que nada me llamo la atencion el titulo o_o.

Adios, cariños para ti, desconocida :P.